Laura Paola Sánchez
De las fases del ciclo hormonal de las mujeres (folicular, ovulación, lútea, y menstruación) la menstruación es la más reconocida y a la vez la que más está rodeada de estigmas. La menstruación se percibe históricamente como un marcador de la transición a la madurez sexual en las mujeres, este proceso biológico influye en la construcción de la identidad, el estado de ánimo, la autoestima y el bienestar mental en mujeres jóvenes debido la carga emocional y social que puede generar su representación como algo incómodo o vergonzoso: la menstruación se ha considerado en algunas culturas algo sucio e impuro o, en cambio, un proceso sagrado en otras y aunque no se discrimine abiertamente hoy en día, muchas veces la falta de acceso a productos menstruales y la desinformación sobre el tema en niñas y niños desde la edad escolar solo hace más complicada la normalización del tema en la vida adulta.
El tabú menstrual ha afectado y sigue afectando a mujeres y niñas del país, ya sea por la cultura colombiana o por los valores familiares que designan el concepto de la menstruación como algo sucio que se debe esconder a toda costa, el estudio de las consecuencias reales en la vida de la mujer desde la experiencia personal y los relatos en común con otras mujeres permiten replantear el papel de la menstruación en la construcción de la identidad de la mujer colombiana y reconocer las estructuras de poder y de comercio que se benefician de la mirada repulsiva sobre la sangre menstrual, así como el lado positivo de la menstruación como un fenómeno que históricamente ha generado un sentido de comunidad y unidad con amigas y familiares del mismo sexo.
El tabú que rodea a la menstruación hace parte de la esfera de problemáticas sociales de la mujer, así se puede llegar a entender que las injusticias y humillaciones que viven las personas menstruantes no han sido a causa de la menstruación por sí sola, sino por la forma en que esta es vista socialmente, de ahí el interés de algunas artistas y feministas desde los años 70 por reivindicar este fenómeno y mostrarlo como un proceso normal de su cuerpo. Desde esta mirada surge una pregunta: ¿Qué memorias me ha dejado mi menstruación desde la infancia hasta la actualidad y cómo estas experiencias se relacionan a la forma general de ver la menstruación en la sociedad colombiana actual?














